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sábado, 6 de febrero de 2016

Rubén Darío en su centenario de muerte


Rubén Darío
(1867/01/18 - 1916/02/06)

 Rubén Darío  - Félix Rubén García Sarmiento 

Poeta, periodista y diplomático nicaragüense 

Nació el 18 de enero de 1867 en San Pedro de Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, Nicaragua.

Primer hijo de Manuel García y Rosa Sarmiento. Fue criado por su abuela tras la separación de sus padres.

A los 14 años se trasladó a Managua donde trabajó como secretario en la Biblioteca Nacional. Por entonces ya es reconocido llamándole el “poeta-niño”. Se hospeda en casa del doctor Modesto Barrios, quien le acompañó a fiestas y tertulias literarias.

En 1882, cuando cuenta 15 años, se enamora de Rosario Emelina Murillo, con la que pretende casarse. Amigos y familiares para evitar el matrimonio le embarcan para El Salvador. Pocos meses después regresó y reanuda su noviazgo con Rosario, a quien en su obra Azul llamó “garza morena”. Sin embargo, al enterarse de algo de Rosario durante su ausencia, decide irse del país.

Con apenas 19 años de edad, en el año 1886, viaja a Santiago de Chile, donde publicó su primer gran título: Azul (1888), libro que llamó la atención de la crítica.

De regresó a Managua contrajo matrimonio con Rafaela Contreras Cañas el 21 de junio de 1890; quince meses después nació su primer hijo, y en 1893, falleció su esposa durante una operación quirúrgica. Rubén Darío es viudo y, borracho y a punta de pistola, el 8 de marzo de 1893, se casa a la fuerza con Rosario Emelina, cuyos dos hermanos militares le tendieron una trampa. Andrés Murillo le acusó de faltar al honor de su hermana, Darío lo niega pero todo estaba preparado: cura y testigos. La pareja viajó hacia Argentina, aunque ella regresó embarazada desde Panamá poco tiempo después. Mientras el poeta reside en Buenos Aires ejerciendo el consulado de Colombia, nació su hijo Darío Darío, quien murió de tétanos al mes y medio por cortar su abuela Mercedes el cordón umbilical con unas tijeras sin desinfectar.

En el año 1892 viajó a España como representante del Gobierno nicaragüense para asistir a los actos de celebración del IV Centenario del descubrimiento de América. Tras viajar por distintos países, residió en Buenos Aires, donde trabajó para el diario La Nación. En 1898 regresa a España como corresponsal y alterna su residencia entre París y Madrid, donde en 1900, conoce a Francisca Sánchez, mujer de origen campesino con la que se casó por lo civil y tuvo cuatro hijos, de los cuales sólo uno sobrevivirá, Rubén Darío Sánchez, "Guincho". Con ella convivió hasta casi el final de sus días. Rubén la llevó a París donde le presentó a sus amigos. Francisca era analfabeta cuando conoció a Darío (Amado Nervo, Manuel Machado y su cónyuge la enseñaron a leer). Viajó de un lugar a otro sin poder presentarla en actos oficiales como su esposa, pues está por resolverse el divorcio con Rosario. En 1907 ésta se presentó en París reclamándole sus derechos de esposa; Darío trató de eludirla sin éxito. El poeta viajó a su país para obtener el divorcio, cosa que no logró.

Convertido en poeta de éxito en Europa y América, es nombrado representante diplomático de Nicaragua en Madrid en 1907.

Sus primeros poemas son una mezcla de tradicionalismo y romanticismo; Abrojos (1887) y Canto épico a las glorias de Chile (1888). Este mismo año publica Azul (1888, revisado en 1890), dividido en cuatro partes: 'Primaveral', 'Estival', 'Autumnal' e 'Invernal'. A este libro debe que sea considerado como el creador del modernismo; escritores como Ramón María del Valle-Inclán, Antonio Machado, Leopoldo Lugones o Julio Herrera y Reissig le reconocieron como el creador e instaurador de una nueva época en la poesía en lengua española.

En París entra en contacto con los poetas parnasianos y simbolistas abandonando el provincialismo por una poesía de la universalidad y cuenta su vida cotidiana pero a través de símbolos herméticos. En Prosas profanas (1896 y 1901), obra simbolista, desarrolla de nuevo el tema del amor. Formalmente creó una poesía elevada y refinada con muchos elementos decorativos y resonancias musicales; Cantos de vida y esperanza (1905) es el mejor ejemplo de ello. El canto errante (1907), es su libro, conceptualmente, más universal.

En 1913 cae en un profundo misticismo y se retira a la isla de Mallorca. Allí empieza a escribir una novela La isla de oro -que nunca llegó a concluir- en la que analiza el desastre hacia el que está caminando Europa. También compone Canto a Argentina y otros poemas (1914), un libro dedicado a este país en el año de la celebración de su centenario en que quiso seguir el modelo del Canto a mí mismo de Walt Whitman.

En 1915 publica La vida de Rubén Darío, año en que regresó a a América. Enfermo en la capital de Guatemala, llegó Rosario Emelina para acompañarlo de regreso a su país, donde se dice que le atendió desde el 4 de julio de 1915, al 6 de febrero de 1916, fecha en la que Rubén Dario falleció en León. 



Obras


Poesía

Abrojos 1887
Rimas 1887
Azul.... 1888
Canto épico a las glorias de Chile 1887
Primeras notas 1888
Prosas profanas y otros poemas 1896
Cantos de vida y esperanza. Los cisnes y otros poemas 1905
Oda a Mitre 1906
El canto errante 1907
Poema del otoño y otros poemas 1910
Canto a la Argentina y otros poemas 1914
Lira póstuma 1919


Prosa 

Los raros 1906
España contemporánea 1901
Peregrinaciones 1901
La caravana pasa 1902
Tierras solares 1904
Opiniones 1906
El viaje a Nicaragua e Intermezzo tropical 1909
Letras 1911
Todo al vuelo 1912
La vida de Rubén Darío escrita por él mismo 1913
La isla de oro 1915 (novela inconclusa)
Historia de mis libros 1916
Prosa dispersa 1919




LO FATAL
A René Pérez

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos! 


sábado, 1 de febrero de 2014

AUTORA MES DE FEBRERO 2014 - LIL MILAGRO RAMIREZ

LIL MILAGRO RAMÍREZ


Si hemos de hablar de penosas omisiones en la literatura salvadoreña, estamos ante una de ellas. Esta voz poética –viva y primaveral- estuvo dormida por décadas. Nos referimos a Lil Milagro Ramírez, a quien la oscura historia nacional nos la tuvo oculta.

Tenemos ante nosotros el ambicioso trabajo compilatorio que ha hecho Miriam Medrano –amiga de Lil- de cartas, poemas y documentos de la poeta. Trabajo entrañable, cuidadoso, realizado por una amante de la literatura, que además rinde culto a una amistad de juventud.

Copio lo que escribe en el prólogo sobre el libro y acerca de su amiga: “Fue magnífica, además, la actitud de la familia de Lil al haber resguardado sus escritos aún a pesar de las reiteradas solicitudes de que destruyesen sus cartas y del peligro mortal que significaba el que la represión hubiese encontrado siquiera una sola de ellas. Su inquebrantable fidelidad familiar, el inmenso amor filial mantenido, su valentía, hacen hoy posible el regalo a nuestro pueblo que significa tener ante nosotros, en el presente libro, la imagen conmovedora de la hija, la hermana, la sobrina, la amiga, la revolucionaria inmortalizada través de las letras tan celosamente guardadas por la familia, incluso a costa de la vida misma”.
 
El libro nos muestra a un ser sensible con los problemas y sueños de la época que le tocó vivir.
Cada poema fue escrito con sudor del alma, cada carta con humor e inteligencia. Intelectual orgánica, diríamos, citando a Gramsci. Su enorme corazón la hizo salir al encuentro de una realidad que se le presentó agresiva, y que enfrentó desde su poesía, y desde su vida, porque la poeta creyó fervorosamente que había que enfrentarla en cuerpo y alma enteros.

Lil Milagro Ramírez nace el 3 de abril de 1946. Educada en un humilde hogar, desde muy pequeña demostró clara inteligencia, gran ternura y un acendrado amor por todos los suyos.

Captó las enseñanzas y consejos de familia. De temperamento sensible, se inclinó desde sus años escolares a cultivar la poesía. Ingresa a la Universidad en 1963, de la que egresa de su carrera de Derecho con notas sobresalientes. Por esos años universitarios funda Alba 13, publicación que reunía a varios jóvenes poetas: Rubén Ignacio Zamora, José David Escobar Galindo, Marianella García Villas, y Lil, por supuesto.

Su sensibilidad la llevó a incorporarse a las organizaciones revolucionarias y luchar desde allí para terminar con la represión y poner fin a años de desigualdad y pobreza. Es capturada en 1976 y dada por desaparecida. Muere el 17 de octubre de 1979.

Lil, es una joven de ideología y accionar revolucionario, que a raíz del asesinato del poeta Roque Dalton en 1975, se separa del Ejército Revolucionario del Pueblo ERP y pasa a fundar, junto a otros de sus compañeras y compañeros, la Resistencia Nacional, RN.

Ella conoce a Roque en los años 70, con quien mantiene una relación amorosa cuando ambos se encontraban en la clandestinidad. Una madrugada de agosto de 1976, un año después de la muerte de Roque, Haydée (uno de los seudónimos de Lil) es capturada en San Antonio del Monte, Sonsonate.

Ana Guadalupe Martínez en “las cárceles clandestinas”, da testimonio de haber visto en esos días a Lil en la Policía de Aduana de Sonsonate, esposada en una cama, con señales de golpes en la cara. Luego, es trasladada a la Guardia Nacional, hasta su muerte en 1979.

El día de la captura, hubo balas. “Una de ellas le pegó un rozón en la cabeza, causándole un ligero desvanecimiento; cayó al suelo al lado de una cuneta. Cuando la llegaron a recoger, la arrastraron como si fuera un cadáver.

Por eso los vecinos que estaban viendo, al día siguiente declararon que una joven desconocida había sido muerta en el enfrentamiento”.

Torturas
El informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, menciona que Lil junto a tres personas más, se encontraban en la Guardia Nacional desnudos en las celdas, y que su alimentación diaria consistía en cuatro tortillas de maíz seco, dos por la mañana y dos al mediodía, con aproximadamente 25 gramos de frijoles y cinco gramos de queso una vez por semana.
Durante los día iniciales a su captura es mantenida vendada, esposada de pies y manos en una cama metálica y completamente desnuda. En tres ocasiones es interrogada con el auxilio de pentonal (suero de la verdad) y ante la presencia de un médico. Pero también se le aplica la “capucha”, sostiene el informe.

Según Martínez, todo el tiempo que Lil pasó en la Policía de Aduana, estuvo amarrada de un pie a la cama con cadena y candado. Los primeros días, la golpearon , le apretaron los senos y todo para que reconociera su participación en el ERP.

Su nombre completo

Su nombre completo es Lil Milagro de la Esperanza Ramírez Huezo Córdova. La poeta revolucionaria, realiza sus estudios de secundaria en el Instituto Cervantes e ingresa a la UES a estudiar Derecho en 1963.
Su madre, la señora Tránsito Huezo Córdova de Ramírez. Lil es la segunda de tres dos hermanas y un hermano.

El más pequeño de sus hermanos, de nombre José Napoleón, vive en El Salvador. Su madre y dos de sus hermanas, viven en el extranjero. Su padre ya falleció

Lil, era de constitución mediana, nariz aguileña, tez blanca, cabello alisado, ojos claros audaces y serenos, labios delgados. “Sabía vestir de acuerdo a su edad, pero sabía pensar en desacuerdo con sus años”. Entre sus aficiones estaba tocar guitarra, piano, recitar y escribir poesía.

Lil clandestina

Inicia como dirigente de la Juventud Democrática Cristiana en el año de 1966, su formación siempre fue de corte socialcristiana.

Más tarde sería influida por la teoría marxista.En 1970 cuando recién había egresado de la Facultad de Derecho, muy decidida, abandona su hogar en San Jacinto, donde vivía con sus padres, ambos maestros, recuerda la Licenciada Medrano. Así comienza su vida como clandestina y en 1972 aparece en “EL Grupo”.

Dagoberto Gutiérrez en el libro “Nadie Quedará en el Olvido”, menciona que en esos momentos la prensa informaba de una “guerrillera serena que se retiraba tranquila y disparaba segura”.

A su compañera, un arma cuarenta y cinco de cacha plateada, la llamaba de cariño “Santa Sofía de la Piedad”. Gutiérrez, la describe en su libro como la jefa guerrillera, maestra del pensamiento e instructora de la paciencia, que amaba la poesía por encima de todo, la revolución fue su sueño y desvelo y el socialismo su utopía más segura.
Datos de Lil

- Poeta revolucionaria, egresada de Derecho de la Universidad de El Salvador
- Vegetariana
- Tocaba guitarra y piano
- Lectora asidua
- Nació el 3 de abril de 1946
- Estudió la secundaria en el Instituto Cervantes
- Clandestina desde 1971
- Capturada en Sonsonate en 1977 en una casa de la Resistencia Nacional
- Hay un poemario de ella publicado en el 2003 por el Departamento de Letras titulado “Del Hombre del tiempo y del amor”
- Algunos documentos recuperados son cartas de toda su militancia, correspondencia en la clandestinidad, cartas y reproducciones de éstas que transcribía a máquina, fotografías, etc.
Fuentes

Licenciada Miriam Medrano, Docente del Departamento de Letras
“Las Cárceles Clandestinas” de Ana Guadalupe Martínez
“Nadie quedará en el olvido” de Dagoberto Gutiérrez


Despertar

Yo era mansa y pacífica.
Era una flor.
Pero la mansedumbre no es un muro
que cubre la miseria.
Y vi las injusticias,
y ante mis ojos asombrados
estallaron las huelgas y las rebeldías
del hombre proletario.
Y en vez de absurdas lástimas,
de hipocresías compasivas
brotó mi indignación
y me sentí fraternalmente unida a mis hermanos,
y toda huelga me dolía,
y cada grito me golpeaba,
no solo en la cabeza o los oídos
sino en el corazón.
Cayó mi blanca mansedumbre
muerta a los pies del hambre.
Me desnudé llorando de sus velos
y un nuevo traje me ciñó las carnes.

Primavera de lucha son ahora mis brazos,
mi enrojecida sangre es de protesta,
mi cuerpo es verde olivo
y un incendiario fuego me consume
... y sin embargo,
sigo siendo como antes,
quiero luchar por ella desesperadamente,
porque desde su inicio,
yo soñé con la paz.
Sobre tu pañuelo negro

Sobre tu pañuelo negro,
negro de tu ausencia entera,
estoy en mi silencio sollozando...
¡Ay mi pañuelito blanco
sobre tu negro pañuelo!
¡Ay que mi lágrima llora
sobre tu ausencia de duelo!
¡Ay que llorando me muero...!

Mi corazón se derrama
como gotita de cielo
por olvidarte llorando
y se lo bebe tu ausencia,
la de tu negro pañuelo...
silencio de mariposas
en el jardín de mi suelo
porque yo estoy sollozando
sobre tu negro pañuelo...
Ensayo una sonrisa
Ensayo una sonrisa
cuando voy a salir por si te encuentro
y a solas me repito:
¡es tu mejor sonrisa...!
Si hoy lo miras
cuando la amable brisa
juegue con tus cabellos,
tal vez se quede en ellos
como al azar prendidos,
tu orgullo y su desprecio,
tal vez repare en verte, y si sus ojos
se fijan en los tuyos,
no será necesario que le digas
lo mucho que lo quieres...
Por eso cuando la noche se desliza,
yo me duermo ensayando una sonrisa.
Para que viva en ti
Para que viva en ti
como profunda huella contenida
te he besado yo así,
con ese beso
te has convertido en mí,
porque el cariño
que yo tenía entero para amarte
yo te lo he dado todo en ese beso
para vivir en ti.
Tu mirada es azul
Tu mirada es azul
cuando me besas...
Y a pesar que tus ojos
son de negro color,
cuando amante me besas
tu mirada es azul.
Tu mirada es azul,
yo no comprendo
qué milagro de amor
te pone en la mirada
del cielo el resplandor...
Y aunque oscuro el celaje
y aunque negro el color,
de esos inmensos ojos,
si me besas:
tu mirada es azul.

martes, 24 de diciembre de 2013

TERTULIA NAVIDEÑA 2013...inauguracion de nacimiento en el consulado!

 Como siempre, el Club de lectura realiza sus actividades en torno a una camaraderia muy fraterna y con mucha responsabilidad nos dedicamos a analizar a los autores de cada mes propuesto por El Plan nacional de lectura en El Salvador.  En esta ocasión aprovechamos la ocasión para en conjunto con el consulado y la Fundación Oscar Romero, unir nuestras energías para desear un nuevo año lleno de TODO lo mejor que cada uno quiera, compartimos las lecturas, los proyectos, el trabajo realizado por los adultos mayores de la fundación quienes elaboraron el NACIMIENTO que se está exponiendo en el consulado...además y para hacer frente al frio invernal que estamos viviendo, muy gentilmente fuimos agasajados con deliciosos tamales, con pan francés y un rico chocolate cocido a la semblanza de las abuelas...lentamente para sacarle el verdadero sabor. Una actividad muy lograda con todos los deseos de continuar con el trabajo del club con mejores brillos y muchas inquietudes. FELIZ NAVIDAD y un año 2014 repleto de fantasias literarias!!!
























viernes, 13 de enero de 2012

 
  
Datos biográficos

Nació en la ciudad de San Salvador en 1945. Debido a que su padre ejerció labores diplomáticas en París, su educación primaria la realizó entre Francia y El Salvador. Alcanzó el bachillerato en Ciencias y Letras en el colego jesuita Externado de San José y cursó estudios germanísticos y de idioma alemán en el Goethe Institut (Alemania) y estudios de Banca Internacional en el Manufactures Hannover Trust Company (New York).

En 1975, obtuvo la licenciatura en Ciencias Jurídicas de la Universidad de El Salvador. Al año siguiente, la Corte Suprema de Justicia lo facultó para ejercer el notariado público, el cual desempeñó hasta 1993.

Su pasión por la historia española y francesa en tierras centroamericanas lo ha llevado a realizar sendas investigaciones en bibliotecas y fondos documentales de España, Francia, Estados Unidos, México, Guatemala, Honduras y El Salvador. Para algunos de esos trabajos, contó con becas de hispanista, concedidas por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España (1990 y 1998).

Frutos de esas investigaciones fueron los libros: Brasseur de Bourbourg. Esbozo biográfico (Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, 1988), Códice Sonsonate. Crónicas hispánicas (dos tomos, CONCULTURA-Patronato Pro Patrimonio Cultural, 1992) y Los Tlaxcaltecas en Centro América (CONCULTURA, 2001).

Escribió también Breves apuntes históricos sobre el cacao en El Salvador (Honduras, 1993) y Sobre moros y cristianos, y otros arabismos en El Salvador (San Salvador, 2000).

Ameno conferencista, su palabra oral e impresa ha sido divulgada en publicaciones periódicas y tribunas de Centroamérica, Panamá, Colombia, Chile, Bolivia, Uruguay, Argentina, Cuba, México, Portugal, España y República Dominicana.

Como labores oficiales ha fungido como miembro de la comisión presidencial para el rescate del sitio hispánico de Ciudad Vieja (1995-2001), del comité consultivo del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (1995-1999), de la comisión oficial para los 450 años del título de ciudad de San salvador (1996) y comisión interinstitucional para la creación del Museo Nacional de Historia-Museo Presidencial de El Salvador (2001).

Entre las instituciones culturales que lo cuentan como miembro de número se encuentran la Academia Salvadoreña de la Historia (1975); Real Academia de la Historia (Madrid, 1984); Academia de Geografía e Historia de Guatemala (1989); las academias puertorriqueña, boliviana, portuguesa y dominicana de la Historia (1990, 1992, 1996 y 1997); Patronato Pro Patrimonio Cultural (1991); Instituto Salvadoreño de Cultura Hispánica (1993); Asociación Cultural México-El Salvador (1993); Centro Cultural Salvadoreño (1994): Instituto Cultural El Salvador-Israel (1995); Instituto Sanmartiniano Salvadoreño (1995); Fundación Tendencias (1995); Academia Salvadoreña de la Lengua (1997); Real Academia Española (Madrid, 1997); Ateneo de El Salvador (1998) y Seminario Permanente de Investigaciones Históricas (1999).

Por su trayectoria intelectual, ha sido galardonado con los grados de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras (Francia, 1990) y de la Orden de Isabel la Católica (España, 1995).

Fragmentos de sus trabajos de investigación

“La América que rendida,
jura á Carlos por su Dueño;
de lealtad, y amor vencida,
oy con valeroso empeño,
dará por su Rey la vida”.
……………………………………………………………….

El siglo XVI estaba finalizando. Fue el siglo épico, el brutal, el más dramático. Los españoles realizaron algo que parecía increíble e inimaginable. Una inaudita extensión del continente estaba ya conquistada, pacificada, colonizada y evangelizada, y los reinos de ultramar incorporados a la corona de Castilla. En las ciudades y villas la vida transcurría en sus múltiples facetas como eco y resonancia de España. En los pueblos indígenas, la población nativa comprendió con sufrimientos y amarguras que era irreversible lo sucedido, que su situación era la de sometimiento. España se estaba enraizando profundamente en América, la herencia será eterna, aunque el alma de Las Indias nación insegura, afligida, acongojada.

En el XVII se afianza la personalidad de la sociedad indiana europea; los ideales caballerescos renacentistas desaparecerán y los nuevos blasones estarán engarzados en los ducados, en la riqueza, el gran vehículo de ascensión social. Esa sociedad será un conglomerado híbrido, de colores y fisonomías variadas, de cruce de razas y tipos físicos nuevos inmersos en la común denominación de castas. El panorama humano se verá transformado por esas mezclas raciales y aun los mismos blancos –generalmente llamados españoles- ya no serán iguales si nacieron en España o el Las Indias, pues los de América van adquiriendo una personalidad un tanto distinta, son los criollos. El siglo XVII es una centuria de angustias, de formalismos y adulaciones, ostentoso, retorcido, siglo de ciudades lujosas, de pasiones colectivas, de efectos masivos, de grandes ceremonias, de obsesiones grandilocuentes que reflejan el absolutismo y la ortodoxia. Es el gran siglo barroco, brillante en su comportamiento verbalista y fatuo, con mucho de melancolía. Y Las Indias españolas se inscriben en esa cultura barroca que tiene aquí su base en el mosaico étnico de pigmentaciones diversas, en donde los indígenas y los negros esclavos son la antítesis de la arrogancia extravagante, individualista y apasionada de los blancos peninsulares y de la afectada seudo aristocracia criolla, constituida por los nietos de los conquistadores, de encomenderos de primeros pobladores, de funcionarios reales; un grupo social formado por rentistas de tributos más o menos considerables que todavía están en el sistema de encomienda, así como hacendados y comerciantes prósperos, que no dejan de repetir en documentos legales los servicios hechos al rey por su padre o su abuelo para ganar mercedes y prebendas. Una sociedad que no deja de tener un cierto tinte macabro por su obsesión por el más allá.

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Con respecto a Sonsonate, la estadística de 1858-1861 incluye el informe municipal de 1859, que explica el origen del barrio y refiere la tradición de la lanza de Pedro de Alvarado en el barrio de Mexicanos. “Dejó también Alvarado una colonia de indios tlaxcaltecas en el pueblo de Mejicanos, que al presente es barrio de esta ciudad, y les donó su lanza”. De la lanza de Alvarado entre los tlaxcaltecas de mexicanos no se tiene ningún otro dato     –hasta ahora–, nada sobre qué sucedió con ella y cuál fue su destino. Al igual que la espada del Adelantado en San Salvador, la lanza de Sonsonate era posesión preciada que garantizaba identificación  en la diáspora tlaxcalteca.

Tal y como en Santiago de Guatemala, la Trinidad de Sonsonate celebraba su fiesta del Volcán. Se trataba de una representación de antología, en la plaza de Armas de la villa, y así como en Santiago se rememoraba la conquista española y la derrota de los señores de la tierra, en La Trinidad el monarca vencido era el huey tlatoani azteca Moctezuma, a diferencia de Guatemala, que lo era el Sinecam de los cakchiqueles. La más fastuosa fiesta del Volcán tuvo lugar el miércoles 21 de enero de 1761, en ocasión de la jura de Carlos III. También hubo un monte de madera, recubierto de flores y verdor, con jaulas de pájaros y aves de presa, y animales fieros con triguillos, pumas y serpientes. Al pie del simulado volcán, dos puertas daban al interior, y por fuera, alrededor de él, una escalera con el pasamanos enflorado. Arriba, un trono con cojines, cubierto de damasco a manera de toldo. El espectáculo se desarrolló en dos partes. La de la mañana fue la entrada de Moctezuma y sus indígenas, cargado en una silla dorada. Le acompañaban tropas simuladas, con adornos de plumas de quetzal y de otros pájaros multicolores, así como comparsas con mujeres y ancianos. Al mediodía, después del desfile de Moctezuma y su corte, todos fueron invitados a la comida en casa del alcalde mayor Bernardo de Veyra, quien dejé impresa la crónica de los dieciséis días que duraron las inusitadas festividades de la jura.

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Cortés, representado por un hombre vestido a la usanza del XVI, contempló desde el corredor del cabildo la escaramuza en la que el jefe azteca sufrió su consabida derrota y acto seguido fue presentado ante el capitán castellano, el cual estaba sentado con el alcalde Veyra, acompañado por las autoridades y lo más granado de los vecinos; atrás de ellos dos cuadros, uno con el rey Carlos III, el otro con la reina María Amalia de Sajonia. Y allí, ante Cortés y los monarcas en pintura, Moctezuma aceptó la soberanía castellana, después de ser amablemente requerido por el capitán en jefe.

Todo terminó con Moctezuma tirando monedas de plata a los espectadores, con lo que se armó la de San Quintín, pero de júbilo. Al poco tiempo, el monte y sus afeites eran saqueados por la muchedumbre, en medio de un bullicio abrumador y risas descontroladas. Para La Trinidad de Sonsonate fue la ilusión de ser villa y corte en festejos tan prolongados, como nunca se vieron en duración en Centro América, pues no es fácil encontrar algo igual, por lo menos no consta en las crónicas.

Los tlaxcaltecas de Sonsonate estaban presentes siempre en la gran fiesta barroca, cuando los sentimientos y la alegría desbordante acompañaban la sensualidad del estallido del espectáculo y la diversión, que ponía ansiada brecha en la pretendida austeridad de costumbres de España y sus reinos.
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Las ordenanzas de Pedro Ramírez de Quiñónez para los pueblos de los Izalcos y villa de La Trinidad fueron anunciadas públicamente con voz de pregón a los pocos meses de fundada la población española en 1553; el 15 de octubre en la villa, el 23 en Tacuzcalco, el 24 en Nahulingo, el 25 y 26 en Tecpán y Caluco. En cuanto a los días de mercado en las plazas, estos tiangues se celebrarían bajo las respectivas ceibas de los pueblos el lunes en Tacuzcalco, el martes en Nahulingo, para Tecpan Izalco los miércoles y en Caluco Izalco los jueves; además viernes, sábado y domingo indistintamente para cualquiera de los poblados. Las disposiciones del año siguiente, 1554, del oídor Alonso de Zurita, autorizaron el tiangue de la plaza Mayor de La Trinidad los viernes y sábados. Estos mercados debían durar desde la mañana hasta el anochecer e indios y comerciantes tenían que regresar a sus pueblos o la villa, en su caso. Ninguna transacción debía hacerse por la noche, sólo de día, públicamente y al contado. Estaban permitidas todas las mercaderías y productos lícitos, incluyendo machetes y huipiles. Los indios guatemaltecos, mexicanos y tlaxcaltecas, negros, mulatos, indios naborías de servicio, mestizos y españoles no podían vender directa ni indirectamente –ni tampoco los indios aborígenes– vino, armas, caballos, perros, ropa y jergas de Castilla y camisas con hilo de oro. Estos quedaban para transacciones en tiendas establecidas, no en los tiangues al aire libre. El vino se vendería con restricciones “pocas veces y no diariamente” a caciques e indios principales, según el criterio del alcalde mayor. También se autorizó la venta de indios enfermos. Sólo caciques y principales asimismo podían adquirir caballos y ropa de Castilla. En general los indios estaban autorizados para ir a Acajutla y La Trinidad a comprar lo necesario y se debía cuidar de que se los vendiera a bajo precio. Las justicias de la villa y pueblos quedaban obligados a velar que los indígenas no fueran maltratados en esos días de tiangue y que todo producto alimenticio se vendiera al peso, tal la carne fresca y salada de res, carnero o cerdo, el pescado también fresco o salado, el maíz, el queso. Ningún mercader o vendedor, sea quien fuere, podía andar en las casas de indios comprando ni vendiendo de fiado o al contado. Los mercaderes mexicanos podían sembrar milpas solamente en Acajutla o La Trinidad. Ningún español de cualquier calidad y condición, indio, negro, mulato ni mestizo estaba autorizado a embarcarse en navío sin autorización especial, so pena de cien pesos de multa, para él y para el maestre de la embarcación. Se prohibió que las autoridades consintieran que hubiesen caballos sueltos en toda la región de los cuatro Izalcos. En los pueblos indígenas quedaba prohibido que vivieran indios forasteros, negros, mulatos y mestizos.



Pedro Escalante Arce por Ana de Pacas
Es encomiable la tarea de profundidad que asume don Pedro Escalante Arce, al pretender plasmar la memoria de los pueblos salvadoreños, su narrativa sobre las celebraciones de festividades destinadas a la conservación de las tradiciones preservan la identidad en la vida actual.
El propósito de reconstruir la historia local, es un empeño que carece de vistosidad, pero deja una huella permanente al servicio de nuevas generaciones.
Diferentes localidades podrán reconocerse a sí mismas y ¿por qué no? proyectar una imagen que contribuya a la formación dentro de los lineamientos de la paz que es la esperanza colectiva denominada “El Salvador”.

sábado, 5 de noviembre de 2011

NOCHE BOHEMIA, LITERARIA Y SOLIDARIA...CASA LLENA AMIGOS!


















NOCHE DE BOHEMIA MUY PARTICIPATIVA Y AMISTOSA.
ESPERAMOS SIEMPRE LA SOLIDARIDAD
Poemas, escritos, historia sobre la verdad del bicentenario, alegria, sentimiento, melancolia, patriotismo, todos fueron sentimientos que afloraron luego de cada intervencion. Agradecemos a Julita Dreke, Francisco Belmont, Blanquita V Solorzano por su generosa pressencia y participacion.
Seguimos generando cultura y descubriendo dones escondidos.

martes, 1 de noviembre de 2011


JORGELINA CERRITOS


Actriz, poeta y dramaturga
Jorgelina Cerritos
Inició su formación artística en la disciplina de teatro en 1990, habiéndose desarrollado como actriz desde 1993 y como dramaturga desde el año 2000. Además del teatro cultiva la poesía. En el 2004, el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte le otorga el título de Gran Maestre en Teatro Infantil por haber ganado el Premio Nacional de Teatro Infantil consecutivamente (2000, 2002, 2004).
Cuenta con el Premio Nacional de Dramaturgia en los años 2007 y 2008- Varias de sus obras han sido llevadas a escena por el grupo de teatro Los del Quinto Piso y presentadas tanto a escala nacional como internacional.
En enero de 2010 gana el prestigioso Premio Literario Latinoamericano Casa de las Américas en la categoría teatro, con su obra Al otro lado del mar. Este galardón la posiciona a la altura de la dramaturgia latinoamericana actual, siendo la primera vez que El Salvador obtiene este reconocimiento para la dramaturgia nacional. Deja de ser inédita a través de la publicación de su obra Al otro lado del mar por la Editorial Casa de las Américas, en la Habana, Cuba.
A partir del Premio Casa de las Américas ha sido invitada a representar a El Salvador en lecturas, charlas y conversatorios sobre su obra y el teatro salvadoreño en diferentes eventos literarios y teatrales, dentro y fuera de sus fronteras. En su producción literaria cuenta además con poemarios infantiles, así como una antología de su creación poética para público joven y adulto. A finales de septiembre 2011, ganó con su obra “Vértigo 824” el  V Premio de Teatro Latinoamericano George Woodyard, que entrega la Universidad de Connecticut (EE UU).

La vieja Virginia

Vive en un portal
de flores silvestres
y un gran matorral.
Viste muy temprano
un gran delantal,
riega campanillas
y un verde zarzal.

Vieja muy viejita
parece de barro
con sólo dos dientes
y el pelo muy blanco.
Voz de pajarillo
temblor en la manos,
de sonrisa tibia
y mirar nublado.

Cada mañanita
pronto se levanta
habla con sus flores
habla con sus plantas.
Luego, al mediodía,
sin ninguna prisa,
frente a la ventana
canta su alegría.

Pero por las noches
ella es más feliz
llegan muchos niños
en tropas de mil,
a oír sus cuentos
a oír sus cantos,
a veces de risa
a veces de llanto
de miedo, de feria
de bebés de encanto
de antes, de siempre
de ciudad y campo.

Y es que las historias
de la vieja amiga
saben a recuerdos
de lejanos días,
cuando ella era joven
cuando ella era niña
correteando al prado
correteando al día.

La vieja Virginia
vive en un portal,
sus dos dientecillos
su gran delantal.
Saca su banquito
y empieza a contar
historias, recuerdos
de espuma de mar.

Pronto, pronto, pronto
ya llega la noche
encendamos ¡pronto!
todos los faroles.
El niño no duerme
quiere sus canciones
que le arrullen pronto
sus ensoñaciones.
Qué dulce descansa
rey de mis amores
cantando a la luna
cantando a la noche.

Pronto, pronto, pronto
ya levanta el día
apaguemos ¡pronto!
tenues lamparillas.


Espantajo juguetón

En el medio de los campos,
colorido y cachetón
pareciera temeroso
espantajo gordiflón.
Rellenito de viruta
descosido el pantalón
sombrerito en la cabeza
y en el pecho un corazón.
No le temen los mosquitos
ni el cuervo, ni el gorrión
los ratones le sonríen
y le llevan requesón.
Pobrecillo el espantajo
calladito y dormilón
¡no funciona en su trabajo!
dice un viejo regañón.
Mas con todos sus amigos,
espantajo juguetón
tarde a tarde se la pasan
de festín y de canción.


Algodón de azúcar

Azúcar caliente
y rueda
melcocha
que te melcocha
aroma
a jarabe rosa
melcocha
empalagosa.
Rueda de caballitos

Caballitos de madera
corriendo
corriendo van,
vuelta vuelta
vuelta vuelta
vuelta vuelta
sin parar.

I

Pobre pobrecillo
el caballo bravo
viejo viejecillo
ni un pelo en el rabo.
Era el más robusto
hoy el más huraño
sólo en sus ojillos
queda luz de antaño.
Vuelta vuelta
sin parar.
II

Caba caballito
llito llito llito
va muy engreído
el caballo rico.
De oro su montura
de oro su relincho
de oro las lisonjas
de grandes y chicos.

Vuelta vuelta
vuelta vuelta
vuelta vuelta
sin parar.

III

Hay un caballito
que ya nadie quiere
casi que no corre
la pata le duele.
Triste su sonrisa
sólo mira el suelo
y aunque corre pronto
siempre es el más lento.

Vuelta y vuelta
sin parar.

IV
Caballito blanco
rete rete blanco
ojos soñadores
con mirar de encanto.



Caballito negro
rete rete negro
dientes apretados
y fruncido el ceño.
Uno va bajando
otro va subiendo
y los dos juntitos
se van deteniendo.

Caballitos de madera
corriendo
corriendo van
Vuelta vuelta
vuelta vuelta
vuelta vuelta
sin parar…

Al otro lado del mar

Personajes:

Dorotea (la mujer)
El hombre (pescador)

La acción se desarrolla en una playa desierta que se supone muy alejada de la población.
En escena, del lado de la playa y sobre la arena, un escritorio y una silla dispuestos para trabajo de oficina. A la derecha y adelante del escritorio, un muelle artesanal en evidente estado de abandono.
Al frente, en la platea, se extiende el mar.
Cuando inicia la acción ella está de pie frente al mar mirando el horizonte. Se percibe incómoda. Él está tras ella, cerca del escritorio, esperando ser atendido.
Después de un instante, ella se vuelve hacia el escritorio y descubre al hombre. Se apresura y retoma el trabajo.

Es la mañana del segundo día.

La mujer: Otra vez usted.
Pescador: Buenos días (ella no contesta). ¿Cómo amaneció?... ¿Durmió bien? (ella no contesta). Yo muy bien, gracias…
La mujer: Por favor, señor, no insista.
Pescador: Esa ropa le queda bien… Mejor que la de ayer. Con unas cuantas perlitas en el vestido le quedaría mejor. Le luce ese color.
La mujer: Debería buscar quehacer.
Pescador: ¿Descansó? (ella no contesta). Los mosquitos de las costas molestan mucho, más si uno no está acostumbrado. Lo mejor es no hacerles caso, luego de tanto se cansan y ellos también se van a dormir, un amigo me contaba que una vez…
La mujer: No me interesa. Déjeme en paz.

Silencio.

Pescador: (Él saca en una bolsita algo de comer) ¿Quiere?... ¿Ya desayunó?
La mujer: Lo que me faltaba.
Pescador: Tome, con confianza… (pausa). El coco es bueno, pero el pan de coco es
mejor. Lástima que aquí no hacen si no eso le hubiera traído. A mí me gusta y además
me acuerda de un amigo. Tenga.
Ella lo ignora, él pone la bolsita en el escritorio y se queda viendo detenidamente a la mujer

La mujer: ¿Por qué me mira así?
Pescador: ¿Así? … ¿Cómo?
La mujer: Así… desde ayer me está mirando así…
Pescador: ¿Cómo?
La mujer: Así
Pescador: No, yo no…
La mujer: No me gusta que me mire así.
Pescador: Pero no la estoy viendo de ninguna forma.
La mujer: Claro que sí y no me gusta cómo me está mirando.
Pescador: Perdone…

Él se aleja y se empieza a desvestir.

La mujer: ¿Qué hace?
Pescador: Me voy a dar un chapuzón.
La mujer: Si se va a dar un… “chapuzón”… debería hacerlo en otro lado.
Pescador: Aquí tengo cerca mi barca.
La mujer: No creo que se la lleven.
Pescador: Nunca se sabe.
La mujer: Entonces traslade su barca a otro lado.
Pescador: Me gusta aquí.
La mujer: Pero hoy hágalo en otro lado.
Pescador: Pero me gusta aquí, el agua está limpia y tengo cerca mi barca.
La mujer: Hay suficiente playa.
Pescador: Me gusta esta playa.
La mujer: Esta no es una playa señor, es mi oficina.
Pescador: De ahí para allá es su oficina, pero de aquí para acá es mi playa.
La mujer: Eso era antes.
Pescador: Yo no tengo la culpa que a la alcaldía se le ocurra venir a poner… “su oficina”, disculpe usted, en un lugar tan…
La mujer: ¿Tan?
Pescador: …absurdo.
La mujer: Por lo menos en eso tiene razón.
Pescador: Ya nos vamos entendiendo.
La mujer: Dios me guarde.
Pescador: Es totalmente absurdo.
La mujer: ¡Quién habla de absurdidez!
Pescador: ¿De qué?
La mujer: De absurdidez. Dícese de ser absurdo.
Pescador: Yo no tengo nada de absurdo
La mujer: ¿Y todavía le parece que no?
Pescador: Si lo dice por…
La mujer: ¿Y todavía lo duda?
Pescador: Señora, por favor. Nada le costaría
La mujer: Ya le dije que no insista con eso. Busque algo que hacer como una persona decente. Como una persona normal.
Pescador: Soy una persona decente y soy una persona normal. Decente y normal, señora. No le hago daño nadie. Vine aquí y le dije buenos días. Le sonreí. Le dije que le queda bien esa ropa y lo dije no para agradarla sino porque me fijé que hoy no anda en pantalones como ayer sino en vestido y que además le queda bien. Se lo dije porque lo noto y porque así lo creo y porque no creo que sea una ofensa decirle a una persona, sólo porque esté mayor, que algo le queda bien. Compré un coco y sólo el agua me tomé para traerle la carne a usted, y esto que bien me imaginé que ni se la iba a comer, aun cuando creo que yo no voy a probar mucha comida este día, porque aquí ni gente hay para venderle pescado, si es que aunque sea peces se hallaran en esta playa. Y luego, cuando le dije que me iba a dar un chapuzón en mi playa evité decirle que es estúpido que le hayan puesto su oficina en una playa y encima sin gente, y en lugar de eso le dije mejor, para no lastimarla, que era absurdo. Creo que todo esto demuestra que soy una persona decente. No he hecho nada indecente desde que viene y la saludé. Y normal, porque todo lo que he dicho y lo que he hecho lo he analizado antes de decirlo y hacerlo y una persona que no sea normal no podría hacer todas esos análisis, señora. Además, la palabra absurdidez no existe.